Las composiciones de esta obra fueron apareciendo de manera individual. Casi sin darme cuenta, terminaron formando un recorrido humano de introspección y convivencia con emociones tan primitivas como inevitables.
Cada uno de los temas transmite un estado emocional sincero desde el que nace la necesidad de crear. No intenta corregir ni esconder nada.
No trato de contar una historia cerrada. Este recorrido busca convivir con aquello que cambia en nuestras vidas y con todo lo que, de algún modo, permanece.
El proceso de creación fue tan impulsivo como sincero. Partía de melodías lejanas que llevaban tiempo conmigo y que terminaron descubriéndose poco a poco, cada una a su ritmo y sin presiones.
Algunas exigieron más de una madrugada de pruebas, arreglos, grabaciones y desvelos. No por la necesidad de perfeccionarlas, sino por intentar acercarme lo máximo posible a cómo las había sentido.
Todo lo que forma este proyecto fue vivido antes que pensado.